Inicio          

Museo Inicio
 
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10  11  12  13  14  15  16  17  18  19  20  21  22  23  24  25  26  27  28  29  30  31  32  33  34  35  36  37 

RAFAEL CANOGAR

octubre de 2006 / febrero de 2007

Rafael Canogar pertenece a esa generación rompedora que surgió en la década de los cincuenta en España. La creación del Grupo El Paso -que fundó con otros- fue un acontecimiento fundamental para el arte español de vanguardia.

Nuestro artista lejos de anquilosarse en el éxito, es un buen ejemplo del creador que se aleja de fórmulas rutinarias y acomodaticias. Son más de cincuenta años de una aventura personal, en constante evolución. Informalismo, realismo, abstracción-figuración, geometría, soporte, materia, son términos y elementos de los mundos por los que ha transitado y utilizado para plasmar y materializar su ideario estético.

Un hombre que ha basado su creación en el análisis y en la experimentación. Francisco Calvo Serraller lo aclara y define en los siguientes términos: Se ha replanteado su trabajo de una forma bastante radical, siempre que interpretemos esto último como un ir al fondo, a la raíz de su estilo y no que practicara estilos distintos. En realidad, la evolución de Canogar ha sido muy sintética e integradora, como si sistemáticamente sometiera a nuevas tensiones su lenguaje plástico. En definitiva: un deseo de inquebrantable rejuvenecimiento y modernización constante que aún hoy conserva.

Las obras que se presentan en esta muestra -mixta sobre tabla, collages y grabados-, son grandes composiciones en las que los colores puros se disponen con una voluntad geométrica. De esta manera resultan unas obras en las que las líneas puras, básicas y elementales de formas y colores, ordenan una cosmogonía personal, en las que el sentido geométrico se acusa más que en ningún otro momento. Característica que tiene que ver con esa condición de lo constructivista que ya vio Manuel Padorno al comienzo de los ochenta y que sería más concreta en Canogar al reaparecer con más fuerza a principios de los noventa al retomar a su modo una figuración más clara y delimitada a la mejor tradición, la de Julio González.

La pintura y el collage -como presencia de lo real y de lo concreto- en su obra, es una propuesta de desvelarnos nuevos aspectos de la realidad, una inmersión en lo circundante. La realidad se configura por cruces y vínculos de signos. El material crea el formato, y adquiere aquí un sentido metafórico, la imagen se articula y así explica el binomio construcción-deconstrucción que estructura el espacio de su obra. La virtud del collage dice Canogar: origina un crecimiento desde una superficie, desde la bidimensionalidad de la tela hacia fuera.

Rafael Canogar utiliza en alguna de las obras que podemos contemplar aquí la materia como estrategia para analizar la relación y tensión entre soporte y superficie. Obras de técnica mixta en las que la pasta de papel sobre tabla en dos o tres colores puros se aplica sobre la masa informe de la materia. En palabras del propio artista: Mi trabajo de la última década es una síntesis entre la parte sensual de la materia y el aspecto conceptual de lo geométrico, pero siempre con una materia muy irregular...El paso del tiempo también me ha dado nuevos paisajes, me ha permitido mirar cada vez más en mi interior, en mi propio yo. Reflexionar más en términos de forma y materia y su capacidad de expresión y comunicación; en la evocación de la memoria, o en la conexión con la realidad del pensamiento, con la imagen mental. Con este testimonio de su aventura particular, la superficie del cuadro adquiere razón en términos de sentimientos y nos acerca a una personalidad llena de energía y en continua innovación.


Jesús Cámara
Rubielos de Mora, octubre de 2006