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AMADEO GABINO 1962-2002

abril-agosto 2010

Si el espíritu de un escultor no es distinto de la materia con la que trabaja, a Amadeo Gabino hay que asimilarle con el aluminio y el acero unido al vacío de las esferas. Sus armaduras celestes tal vez nacieron cuando el hombre comenzó a ser extraterrestre (. ..) Ése es su mundo. El espacio.
En la escultura el espacio siempre es sagrado. En el caso de Amadeo Gabino lo es doblemente porque aquí no se trata de un concepto metafísico que el escultor convierte en volumen, sino del vacío que existe entre los planetas (...)
Guerreros medievales que fluyen en la memoria, exploradores espaciales que navegan hacia Marte: ésa es la materia de su inspiración. No se puede negar que Amadeo Gabino es un clásico sumamente moderno (. . .). No se trata de ciencia ficción ni de otra clase de fantasías metálicas, sino de entender el mundo de hoy a través de las formas y materiales que llenan la imaginación moderna.

He visitado algunas veces el taller de Gabino y he visto sus instrumentos, sus materiales y la propia silueta personal del escultor moviéndose entre ellos sin que desmerecieran unos y otros de ese punto de sueño que es el espíritu. Los guantes, el delantal de cuero, el soplete, las láminas, los bocetos de papel, las palabras medidas, el té exquisito, la luz del jardín que fecunda el aluminio. Pocas veces se da en un artista la perfecta simbiosis de una vida y una obra tan exquisita, preservada, rigurosa y exenta de adherencias impuras como en Amadeo Gabino.

La ironía es el fundamento de su inteligencia. Su lenguaje robótico, mezcla de tiempo y espacio que utiliza en su trabajo se traduce en el momento de la conversación en un juego vital a la vez lleno de pudor y de energía.

Si hacer escultura consiste en condensar el espacio en una materia sin que ésta pierda el espíritu, Amadeo Gabino muestra cómo el vacío de las esferas puede convertirse en aluminio y el espacio en un ala que vuela por el universo exterior que no es distinto de la mente.

(Manuel Vicent, Celestes armaduras, texto pp. 47-48 en el catálogo Amadeo Gabino, esculturas 1 96O - 2OOO, IVAM, Valencia, 15 Junio - 24 agosto 2OOO)


La obra de Amadeo Gabino, en su conjunto, plantea un juego, necesariamente ambiguo, que, como ha hecho notar Giralt-Miracle, tiene carácter dialéctico: el de "lo visible y lo oculto". Cada capa es un velo que se nos invita a levantar (. . .) con la sospecha de que nos conduzca al vacío. Pero ¿no es el vacío, un vacío significativo, el contenido último de la obra de arte? En este caso, la eliminación progresiva de las capas de cebolla que forman los diferentes significados de su obra -sugerido en la obra de Gabino por las escamas metálicas- nos conduciría, finalmente, a ese vacío en el que se hallaría la esencia, el aroma de la obra, que es aquello que verdaderamente nos enriquece (...) Los pétalos o escamas que conforman la obra de Gabino "hacen -para Eduardo Westerdahl- un connubio con el paisaje a base de reflexiones. No es un espejismo. Es una nueva versión de la naturaleza (. . .) La naturaleza se funde en las artes con una nueva fisionomía". En esta nueva versión de la naturaleza tiene gran importancia la curva, que es la línea que predomina en la naturaleza. En las esculturas, exteriormente, las rectas delimitan el conjunto, pero como si se tratará de un marco, porque todo lo demás se desarrolla de manera curvilínea (...)

TECNOLOGIA E IMAGEN DEL MUNDO ACTUAL

La diversidad de significados que podemos descubrir en la obra de Amadeo Gabino (...) tiene un carácter independiente y, sin embargo, se diría que incluye el entorno, por su condición de espejo. Su entorno se refleja en sus bruñidas superficies (...). Es expresión del mundo altamente tecnificado de hoy (...) Muchas de las obras tienen también cierto carácter antropomórfico, algo que no es infrecuente en la escultura contemporánea, por muy abstracta que pretenda ser. Sostenidos los cubos sobre una barra o sobre una peana nos hacen pensar en cabezas (. . .)
En la obra sobre papel tienen también especial interés los collages, que ofrecen, en versión bidimensional, la superposición de capas que hemos visto en las esculturas. La misma recreación de los temas de las esculturas tienen las litografías y aguafuertes, tal es el caso de la serie BARCELONA (1977).
A lo largo de su trayectoria, Amadeo Gabino se ha mantenido fiel a ciertos presupuestos iniciales (...). Lógicamente, también necesariamente, estas constantes se manifiestan de maneras que llegan a ser muy distintas. La apertura del bloque, la búsqueda del vacío, el buscado encuentro y la cohesión última de los distintos elementos, la distinción y, también, la relación profunda entre arte y naturaleza, la identificación y el reflejo del tecnificado mundo de hoy; y por otra parte, el afloramiento en su obra de símbolos comunes a antiguas culturas. Todo, en Gabino, realizado con gran perfección técnica, se mantiene en formas y maneras diferentes, aunque tienen en común los significados más profundos y la necesidad de su realización. Algo que, con su calidad y altura, le acredita como un verdadero creador.

(José Corredor-Matheos, Constantes y variantes en la obra de Amadeo Gabino, texto pp. 9-18 ídem catálogo citado)